2025-02-08 Gosthing (modernidad ante todo)
Tengo una compañera de trabajo feminista, ecorerere-e-e-e-resistente, incombustible y sostenible. Cada vez que vamos a tomar algo, al salir del trabajo, martiriza a todos los varones con sus reivincicaciones. Comienza con sus alegatos sobre micromachismos y termina con lo ofensiva que es la sombra de los hombres en verano, totalamente recta y sin curvas, pues, dice, hasta nuestra sombra, es un alegato falico.
El otro dia, con mucho cansancio acumulado, bastante ira provocada por una resolucion injusta, ilogica y no fundada, ligeramente quemado por un cliente cuyo comportamiento excedia, con mucho, el calificativo de exigente, y la no suficientemente bien ponderada ayuda de dos cervezas de mas, aclaro, dos o tres de mas sobre las 8 o 10 que aguanto perfectamente . . . exploto la cuestión. Ese estado . . . me salieron algunos chistes, cortandole su discurso, primer pecado. Luego le expuse algunas ideas antes de que terminara su ya conocido monologo, algo reviradas, segunto pecado, y lo rematé razonando sobre todas esas cosas que solo se razonan en el irrazonable estado previo a estar necesitando un chute, pero chute grande, de vitamina B12, para bajar la cogorza de cuajo. Tercer y último pecado admisible.
Pero no, no llego a tiempo la inyeccion de B12. Me dio tiempo a terminar de hablar, a exponer el alegato completo. A la mañana siguiente descubri que era el ghosting social . . .
El ghosting social es la ejecución pública más cobarde y silenciosa que uno pueda imaginarse, y que solo puede ocurrir en el siglo XXI. No hay verdugo, no hay cuchillo a la vista . . . pero de repente, zas, tu cabeza rueda sin previo aviso. Antes formabas parte de una tribu, de un círculo de amigotes, de un aquelarre de almas descarriadas que bebían, reían y compartían memes ofensivos sin miedo al juicio. Pero ese día, ese día, sin sangre, sin advertencia, te despiertas y eres un fantasma en tu propio círculo social, que ya no es tuyo, pasa a ser un entorno que te ignora.
Oye, y no es maltrato psicologico . . . si lo hacen ellos . . . los wokes.
No hay odio, no hay drama, solo la muerte, despiadada, fria y cruel del vacio y la indiferencia absoluta. Te eliminan sin funeral, sin despedida, sin un mísero “oye, ya no quiero hablarte porque . . . ”, porque en el fondo “es que tu . . . , no yo . . .” y sin poder decirle la verdad de lo que son, “tu eres un ser humano patético incapaz de afrontar una conversación incómoda”, y mucho menos las verdades que se sueltan antes de caer suelo, totalmente pedo, cuan largo eres.
Simplemente te dejan en el vacío, como una víctima de sacrificio abandonado en una mazmorra sin testigos.
Y ahí estás tú, sangrando por los mil cortes de los mensajes ignorados, con los nudillos destrozados de tanto tocar en puertas que jamás volverán a abrirse. ¿Y sabes qué es lo peor? Que los que te han condenado al olvido siguen con su vida, sonriendo, publicando fotos como si no acabaran de apuñalarte en la espalda con la daga afilada del silencio, una vez, y otra, y mil veces mas.
Todo comienza porque siempre existe un woke, con infulas de inquisidor gerneral, que ejerce de “Soul Reaper Social” (Segador de Almas Sociales). No solo condena y ordena, que te ignoren, te exorciza de su realidad. Es juez sin mombramiento, jurado sin juicio, y verdugo, pero no solo eso, también dispone de tus pobres restos, y no les da ni sepultura. Un palo clavado en el suelo, con una cartela donde conste tu nombre . . .
Para ellos, no basta con desaparecerte de su mundo, tienen que asegurarse de que dejas de existir hasta en la memoria colectiva. No te ejecutan con la cruel y profesional indiferencia del verdugo, lo hacen con la inquina de un juicio no celebrado, donde no has tendio derecho a defensa, sin posibilidad de absolucion, sin importar las pruebas, y sin ley previa y cierta publicada en un boletin oficial del estado woke. La condena se basa en una moralidad de salón que termina en un comunicado de cancelación, que te notifican por silencio administrativo. Se parece un edicto medieval, y corresponde a la siguiente formula:
En vez de el pregonero, con su trompetilla, aparece el inquisidor social con iPhone y grita por instagram . . . u lo que sea:
“Este tio, llamado XXX no encaja con los valores que hemos decidido se deben respetar, así que le condeno al limbo del olvido eterno en el vacio de la nada, sin derecho a defensa, juicio, y mucho menos, apelación o redención.”
Acto seguido, el inquisidor se convierte en “Guillotinador Woke”, y al igual que en la Revolución Francesa, te corta la cabeza en nombre de la “pureza ideológica” y después, todos pasan a comerse su croissant como si nada.
El “Soul Reaper Social”, el verdugo del Ghosting, es un el exterminador en masa, un destructor total de los mundos no alineados con la santísima doctrina digital de su libertad, su igualdad, y su fraternidad.
Quien se sale del marco . . . ZAS.
Y tú, pobre pecador, bienvenido al Infierno de los Expulsados. Pero piensa que vas a ir a un sitio con música, y es la mejor, un freejazz no ajustado a canon alguno. Además, aquí nadie se ofende por un chiste, ni se siente agredido por una opinión. Ten esperanza en otro futuro, algo distinto.
Cuando llegas a tu destino, ni siquiera es un infierno al uso, con calderos ardientes, niebla de azufre, y cuevas. Te plantan en mitad de una pradera lisa. Hasta en eso son wokes, que el fuego del infierno tradicional emite gases de efecto invernadero.
En el infierno del ghosting social nos encontramos todos los desterrados, los que un día fuimos invitados a todas las fiestas, pero, al siguiente no se nos permite ver ni una historia de Instagram.
Al destino del Ghosting Social se llega en tren, a traves de una puerta con un letreo que dice:
“Tu aislamiento nos hara a los demas libres”
Pero en el reverso, en un grafiti pone:
“Llegas al Infierno, pero con la Mejor Compañía”, tu tranqui . . . .
El Gosthing, en el fondo, es esa elegante forma de evaporarse de la vida de los demás sin previo aviso. Un día estás rodeado de amigos, bebiendo, riendo, compartiendo memes de dudosa moralidad . . . y al siguiente, poof!!!, silencio absoluto. No respuestas, no vistas, solo el eco digital de tu dignidad golpeando la pared del olvido. Aun no lo sabes, pero, tu futuro es prometedor, no aterrador.
Los wokes, los politicamente correctos, consideran que esto, es el infierno: un lugar donde todo es sufrimiento, a causa de la oscuridad generada por no poder verlos, no admirar su luz. Un sitio de llantos eternos por la falta de vision de los seres admirables, que son ellos, los wokes.
Pero, ¡vamos!, si el infierno fuera tan horrible, ¿por qué están ahí todos los juerguistas, los calaveras conocidos, los crapulas acreditados, los descarriados y, sobre todo, los que saben hacer cócteles?
¿Quién quiere estar en el cielo woke con gente que responde los mensajes con “Ok.” y se acuesta a las 9 p.m.?
La verdad, aquí tenemos la mejor música, la bebida no se acaba y conversaciones que no se limitan, se expanden, no mueren a la hora señalada, continuan un día tras otro, tomando cualquier derrotero. Ellos querian que murise nuestra autoestima tras el décimo mensaje ignorado. Ahora, surcamos oceanos de conversaciones sin límites, rompiendo olas, manteniendo la proa a donde consideramos conveniente, no hacia donde impone el soplo del viento ni a donde empuja y manda la norma social. Y si queremos, no nos ponemos al pairo. Afrontamos las olas de costado, sin miedo, y porque nos apetece, desplegamos todas las velas y viramos en medio de esa tormenta, volcamos, zozobramos, y en contra de las normas, seguimos en el movimiento de giro aumentanado la zozobra, terminando de girar, y volviendo a aparecer en la superficie, como si no hubiera pasado nada. Con agua por todos los sitios, y una peculiar dignidad.
Amigo, tú ya no estás en su mundo. Ahora eres un paria. Un maldito desterrado en las entrañas del Infierno del Ghosting. Acostumbrate, ¡estas en el infierno más glorioso!, porque aquí abajo está toda la gente divertida.
Aquí están los que no temen hablar, los que no escapan como ratas ante la mas mínima incomodidad.
Aquí hay fuego, hay ruido, hay excesos. Aquí hay sangre, pero sobre todo, hay vida.
Mientras los cobardes se pudren en su cielo gris de respuestas vacías y miradas esquivas, nosotros bebemos con sus demonios y nos reímos de nuestra propia muerte social. Los wokes, el “Soul Reaper” y el “Guillotinador Woke” siguen flotando en su vida de supuesta paz, creyendo que no responder un mensaje es la mejor forma de evitar conflictos, cuando en realidad nos están haciendo un favor: ellos nos liberan de su presencia, su machacón discurso monocolor, la previsibilidad de su eleccion en la mesa, las ataduras veganas, las ecoresilentes, etc.
Porque, al final, el infierno gosth es mucho más divertido. En realidad, son ellos los que se condenan a ser eternos evitadores de conversaciones, errores y experiencias, ignorantes de lo que puede ser el error, la emocion y la adrenalina, elementos incompatibles con su correccion en todo.
Así que, si te han hecho ghosting social, no llores. Ven, siéntate. En este infierno tenemos chupitos gratis, y de tapa un bistec entero, vuelta y vuelta, que cuando lo cortas para comertelo, salpica, y te mancha, pero nadie deja a nadie por esas manchas, ni grita horrorizado ¡Oh sangre . . ..!
Deja de sufrir. Has renacido en el único lugar donde las almas tienen cojones, u ovarios, que nos es indiferente, mientras tengas algo, algo propio, unico, y fuera de la coreccion normativa.
Bienvenido. Se agradecen los comentarios, difusion y similares. Gracias
NAVEGACION
| - 0 - | . -**INICIO**- | |
| 1 | . NOVEDADES Y PENDIENTES | |
| 1.1 | . . FEBRERO | |
| 2 | . ARTICULOS Y PUBLICACIONES | |
| 2.1 | . . ARTICULOS DE ACTUALIDAD | |
| ORGANICAS | ||
| - A - | Cuestiones generales | |
| - B - | Quienes somos | |
| - C - | Donde estamos | |
| - D - | Avisos sobre cookies etc | |
| - E - | Como tener Justicia Gratuita | |
| - F - | Como podemos ayudarle. Generalidades | |
| - G - | Telefono | |
- - -